Durante mi jornada laboral, pasando visita a un
paciente de escasos 18 años, el cual tiene un foco neumónico asociado a
ventilación mecánica y en el que el agente es una bacteria llamada
Acinetobacter baumannii, me doy cuenta de la gran importancia que tenemos los
médicos de primer contacto sobre la prescripción de múltiples fármacos ante
cualquier patología; y al revisar la sensibilidad a los antibióticos que tiene
éste microorganismo, veo la resistencia que tiene el germen a los
medicamentos más potentes y de gran amplio espectro. ¡Carajo!, me encuentro
frente a una superbacteria.
Teniendo en cuenta que la era y el descubrimiento
de la antibióticos fue un enorme paso y revolución para la medicina, éstos
medicamentos se vieron como "el boom" médico ya que hacían de las
enfermedades incurables en curables, esto con el descubrimiento del hongo
Penicillium, por allá de 1928. Pero, vaya que los microorganismos han aprendido
muy bien de nuestros modales y comportamientos, tanto que ya son resistentes no
a uno, sino a varias sustancias. Con el paso de los años, el alto éxito
adaptativo de las bacterias ha resultado en la aparición de cepas
multirresistentes y -después- en cepas panrresistentes, de decir, inmunes a
todos los antibióticos conocidos.
Las superbacterias o superbugs, son cepas de
bacterias resistentes a varios tipos de antibióticos. En el 2013, el Centro
para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), estimó que estas bacterias
aproximadamente infectaron a 2 049 442 de personas de las cuales 23 000
murieron a causa de no encontrar un adecuado esquema antiinfeccioso, por
supuesto que esto tiene un gran impacto y repercusión en el costo económico y
sanitario.
Dentro de
los mecanismos de resistencias están los intrínsecos, bacterias que llevan
genes internos para poder sobrevivir a la exposición de los antibióticos, o de
forma extrínseca o adquirida, proceso propio de la selección natural, es decir,
cambios aleatorios o mutaciones en las células bacterianas individuales.
Desafortunadamente
el uso y mal uso de antibióticos ha dado lugar a un aumento en el número de
resistencias bacterianas a uno o más antibióticos, claro ejemplo de ello, es la
famosa empresa "casi lo mismo pero de menor costo", esos médicos que
prescriben antibióticos para las infecciones virales y aunado a la falta de
adherencia de los pacientes para completar el tratamiento con el régimen
completo puede contribuir a la formación de superbacterias.
El éxito
del desarrollo de estas depende de varios factores: adquisición de resistencia
o por la transmisión de genes de resistencia de una bacteria a otra. Los
microorganismos siguen evolucionando y acumulando mutaciones; esto de forma
simultánea provoca que las grandes empresas farmacéuticas investiguen nuevos
antibióticos, pero a pesar de dichos esfuerzos no todos logran ser aprobados
para su uso comercial. Es cada vez más claro que dicha diseminación pueda
provocar pandemias, de ahí que se requiera estricta vigilancia constante y
efectiva con medidas de control a nivel nacional e internacional
La
prevención tiene que ser conjunta, con los científicos para continuar
realizando grandes investigaciones que nos lleven a combatir los
microorganismos multidrogorresistentes, y le compete al gobierno una vigilancia
estricta de la aparición y diseminación de estas superbacterias.
"Si
no actuamos hoy, no habrá cura mañana" Organización Mundial de la Salud.